Familiares lloran las primeras muertes del año por violencia en Caracas

El robo de una moto, la crisis en el sector salud, entre otros motivos figuran en las causas de los fallecimientos que ocurrieron entre el 29 de diciembre de 2016 y el 1 de enero de 2017

Olinto se despidió de su sobrina Dayana cerca de las 8:30 am del 1 de enero de 2017. Le dijo que después regresaría a su casa, ubicada en Santa Ana, Carapita, para preparar una sopa al mediodía. Sin embargo, a los pocos minutos llamaron a Dayana para decirle que habían asesinado a su tío.

Así, Olinto Mantilla entra en la lista de 15 muertes violentas que contabilizaba el periodista de sucesos, Román Camacho, ocurridas en varias zonas de Caracas entre la medianoche del 31 y este domingo 1 de enero hasta las 2:00 pm.

“Se marchó en la mañanita. Supuestamente le fue a llamar la atención a alguien que estaba orinando en la puerta de una casa y el chamo, sin mediar palabras, como que lo intentó golpear, sacó el arma y le disparó”, contó Dayana Rivero desde la Morgue de Bello Monte, en Caracas.

Según Rivero, el chamo quien supuestamente mató a su tío, no era de la zona porque Olinto Montilla “conocía a todo el mundo, era muy famoso en el barrio, le gustaba compartir con sus vecinos y no se metía con nadie”. Se presume que recibió cuatro disparos.

Exigimos justicia, pero lamentablemente no la hay porque si los agarran presos, al día siguiente salen, y siguen matando a gente inocente, pero ellos (los antisociales) sí siguen vivos”, declaró.

No es la primera vez que Dayana pierde a un familiar después del cañonazo. Hace cinco años, su sobrina de siete años, falleció por una bala perdida.

Darwin Guerrero era comerciante informal en el bulevar de La Vega. Vendía charcutería y huevos. A las 6:00 pm del 31 de diciembre se dispuso a guardar su mercancía en el depósito junto con otro empleado, cuando un ladrón los siguió y los encerró.

–¡Dame el dinero!, le gritó el antisocial.

–No tengo mucho efectivo, trabajamos con punto de venta, le respondió Guerrero.

Al final, Guerrero le entregó los billetes que cargaba. Luego, en medio de un forcejeo entre ambos, por la llave del depósito, se escapó la bala que acabó con la vida de Darwin: le llegó directo a su tórax.

El depósito donde la víctima guardaba su mercancía era de un establecimiento de ropa. Cuando el dueño lo abrió por la parte de atrás, el antisocial salió corriendo y el cuerpo de Darwin quedó tendido en el suelo. La esposa dijo que la cara del ladrón le parece conocida.

La historia la contó el empleado que también estaba encerrado en el depósito, pero resultó ileso. A su vez, el hecho lo relató Yoselin Serrano, amiga de la esposa de la víctima, desde la morgue de Bello Monte.

Darwin dejó dos niños, uno de 2 y otro de 4 años de edad.

Yoselin Serrano acotó que es el primer familiar que ellos pierden producto de la violencia

***

Yocriseida Marroco escuchó los disparos que acabaron con la vida de su hijo, a las 8:30 pm del pasado 29 de diciembre. Se asomó por el balcón y vio el cuerpo desplomado en la entrada de su casa, ubicada en la calle Independencia, de La Vega.

Widemer Rafael Serrano se desempeñaba como obrero del Banco Central de Venezuela. Su madre se refiere a él como un hombre trabajador, pero reconoce que le gustaban los juegos del azar: caballos y barajas.

La víctima deja a una niña que cumplió nueve años el pasado 1 de enero. Yocriseida y la menor se encontraban en la morgue de Bello Monte este lunes porque todavía debían llenar otros papeles para la entrega del cádaver.

***

Cristian Avendaño, de 20 años de edad, era mototaxista y le robaron su moto este 1 de enero. Aunque la víctima la entregó, el ladrón le dio un tiro en el pecho y en una pierna. Dos vecinos vieron el cuerpo tendido en la calle –parte alta de Antímano– y lo trasladaron en moto al Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño. Sin embargo, falleció durante la intervención.

Sus tías contaron que Cristian salió de su casa a la 1:00 am del 1 de enero, después del cañonazo, para desearle un feliz año a otra tía que vive en el sector. Ellas escucharon los disparos, pero no sabían que se trataba de él.

Los familiares esperan a ser llamados por los nombres de sus difuntos en las afueras de la morgue para realizar los trámites

***

Jeriangely Torres no falleció a consecuencia de la delincuencia del país, sino por la crisis en el sector salud. Se trataba de una bebé de 29 días de nacida. Al parecer, se ahogó con un buche en la madrugada del 1 de enero, después del cañonazo. La trasladaron al Hospital Pediátrico Dr. Elías Toro, pero “no tenían los materiales, la estaban atendiendo manualmente, parece que la entubaron mal, no había nada”, comentó la abuela Anaís Blanco.

Después la llevaron al Hospital Miguel Pérez Carreño donde falleció. No saben si la bebé llegó sin vida, pero la internista le explicó a los familiares que los médicos del Elías Toro les debieron avisar que la menor sería trasladada.

La madre y la abuela estuvieron desde las 12:30 am hasta las 5:00 am del 1 de enero en el Hospital Elías Toro

 

escort istanbul istanbul escort istanbul escort bayan

escort sakarya escort edirne escort kayseri escort konya escort ısparta escort bornova