Especial: Los hijos del inquilino de la Casa Blanca

Donald Trump arriba a la Casa Blanca el 20 de enero y, como ya es tradicional, su familia será foco de las cámaras que estarán pendientes del ir y venir de los nuevos inquilinos de la residencia presidencial.

Así ha sucedido durante décadas, cuando gracias a los medios y lentes de los paparazzi, todo el mundo ha vivido de cerca los gustos, comportamientos, escándalos y vestimentas de los favoritos de los espectadores: los hijos del Presidente de los Estados Unidos. 

Aquí una lista de esos hijos famosos que han vivido o vivirán en la emblemática casa de Pennsylvania Avenue: 

Los Trump

Los hijos de Donald Trump no han llegado a la Casa Blanca y ya son conocidos, gracias a la carrera empresarial y televisiva de su padre.

La lista de los primogénitos la comienza Donal Jr., nacido en 1977 en Nueva York.  Cuando era niño tuvo que enfrentar el acoso de los medios que seguía el polémico divorcio de su padre con su madre Ivana Trump. Actualmente trabaja junto con sus hermanos Ivanka y Eric Trump como vicepresidente ejecutivo de la Organización Trump.

Ivanka, nacida en 1981, es una conocida empresaria, socialité, y modelo estadounidense. También es la Vicepresidenta del Real Estate Development and Acquisitions de la Trump Organization. Es la más cercana a su padre en materia política y se  vaticina que será ella quien realmente jugará el rol de Primera Dama.

Eric, nacido en 1984, es vicepresidente ejecutivo a cargo de desarrollo y adquisiciones de la Organización Trump. Participó en El Aprendiz, el reality show que llevaba su padre en la televisión norteamericana.

Le sigue Tiffany. Una modelo de moda americana y cantante nacida en 1993. Es la hija de Trump con su segunda mujer, Marla Maples. Aunque no es conocida en la política, en Instagram siguen sus aventuras estilísticas en sus viajes y fiestas.

Barron es el hijo menor de Donald Trump con Melania Trump, nacido en 2006. Al igual que su padre, Barron comparte el gusto por jugar golf .Le gustan los aviones y los helicópteros y disfruta la construcción de enormes proyectos de ciudades y aeropuertos. Por el momento lo hace con Lego.

Las Obama

Las hijas de Obama entraron en el 2009 a vivir a Pennsylvania Avenue cuando eran sólo unas niñas, pues Malia tenía 10 años y Sasha 7. Ahora, tras convertirse en dos de las más influyentes adolescentes en Estados Unidos, salen de la Casa Blanca con otros objetivos de vida.

Malia va este año la Universidad de Harvard, después de haberse tomado un año sabático antes de iniciar sus estudios.

Por su parte,  Sasha de 15 años, debe finalizar sus estudios de preparatoria en la escuela privada de Sidwell Friends School en Washington, por lo que tendrán que vivir un tiempo más en la capital norteamericana.

Chelsea Clinton

Cuando Bill Clinton asumió la presidencia de EEUU en 1992, una de los puntos que le preocupaba a la pareja presidencial era  resguardar la intimidad de su entonces adolescente hija Chelsea.

Pero, en 1995, Chelsea acompañó a su madre a un viaje por la India. Muchos fueron los periodistas que volvieron su mirada hacia aquella joven, a la que calificaron de inteligente y solidaria.

Parte de la prensa fue dura con la muchacha al catalogarla como «patito feo». También le tocó vivir el escándalo de su padre con la pasante Mónica Lewinsky.

Cuando los Clinton salieron de la Casa Blanca, ella se matriculó en la Universidad de Stanford en California.

Amy Carter

Nacida en Georgia en 1967, la hija de Jimmy y Rosalynn Carter era el primer hijo a vivir en la Casa Blanca desde la presidencia de John F. Kennedy.

Ella fue fuertemente examinada por los medios de comunicación e incluso fue mencionado en 1980 en el debate de Carter con el candidato presidencial republicano Ronald Reagan.

Se graduó de la Academia de Woodward, para luego asistir a la Universidad de Brown y el Colegio de Arte de Memphis.

Los Kennedy

La Casa Blanca fue una guardería en tiempos de John y Jacqueline Kennedy a principios de los años 60 del siglo XX.

El embarazo de ella de su hijo John, los juegos del niño en el despacho oval en medio de reuniones de su padre y los paseos a caballo con Carolina ayudaron a crear la «historia de Camelot» que rodeó la presidencia de Kennedy.

El presidente demostraba ser político y padre; marido y ejemplo para sus hijos, y eso los norteamericanos lo agradecían, sobre todo en un país en el que había tantas víctimas del divorcio.

Sin duda las imágenes de John-John saludando el féretro de su padre tras su asesinato forman parte de la historia gráfica más importante de ese país.

Fuentes: Hola, El Mundo, ViveUsa

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