Monseñor Moronta: “Rescatemos el término maestro”

Rescatemos el término maestro que lo perdimos en los años 70, ya que el maestro es que el que enseña con responsabilidad”, esta fue la invitación que realizó el obispo de la Diócesis de San Cristóbal, monseñor Mario del Valle Moronta Rodríguez, este sábado 28 de enero en el desarrollo del primer  Encuentro Diocesano de Colegios Parroquiales del estado Táchira, efectuado en la sede del colegio Santísimo Salvador, actividad en la que participaron directivos, docentes y personal tanto administrativo como de apoyo de 17 colegios parroquiales del estado.

Este encuentro tuvo como slogan: “La Iglesia Diocesana abraza a los Colegios Parroquiales”. La primera parte de la actividad se realizó en el templo parroquial, lugar en que se efectuaron las laudes por todos los presentes.

Luego los participantes se trasladaron a la cancha del plantel educativo, en donde se desarrolló la reflexión por parte del Pastor Diocesano, monseñor Mario Moronta, quien enfocó su ponencia sobre el ver la realidad educativa a partir del Magisterio Latinoamericano, desde los documentos episcopales de Medellín, Puebla, Santo Domingo, Aparecida; así mismo como del Concilio Plenario de Venezuela, que estudia de manera directa el tema educativo en el documento “La Iglesia y la Educación” y también es tenido en cuenta en otros apartados de este mismo documento.

El Obispo en su exposición preguntó: “¿Cuál es el fin de la educación? Al descubrir el fin de la misma, podemos avanzar en una definición y descripción de la misma”. Aparecida nos presenta lo siguiente: “la educación  está llamada a transformarse, ante todo, en lugar privilegiado de formación y promoción integral, mediante la asimilación sistemática y crítica de la cultura, cosa que logra mediante un encuentro vivo y vital con el patrimonio cultural”.

Una auténtica educación católica “ha de producir los agentes para el cambio permanente y orgánico que requiere la sociedad de América Latina, mediante su formación cívica y política inspirada en la enseñanza social de la Iglesia”, según el documento de Puebla en su numeral 1033.

De igual forma resaltó que “la meta que la escuela católica se propone, respecto a los niños y jóvenes, es la de conducir al encuentro con Jesucristo vivo, Hijo del Padre, hermano y amigo, Maestro y Pastor misericordioso, esperanza, camino, verdad y vida, y, así a la vivencia de la alianza con Dios y con los hombres. Lo hace, colaborando en la construcción de la personalidad de los alumnos, teniendo a Cristo como referencia en el plano de la mentalidad y de la vida. Tal referencia, al hacerse progresivamente explícita e interiorizada, le ayudará a ver la historia como Cristo la ve, a juzgar la vida como Él lo hace, a elegir y amar como Él, a cultivar la esperanza como Él nos enseñó, y a vivir en Él la comunión con el Padre y el Espíritu Santo”, como lo señala el documento de Aparecida en el numeral 336.

escort istanbul istanbul escort istanbul escort bayan

escort sakarya escort edirne escort kayseri escort konya escort ısparta escort bornova