Venezuela entre los países con menos libertades económicas, según Heritage

El agravamiento de la escasez de alimentos, medicinas y otros bienes de consumo, junto con una inflación de tres dígitos que ha erosionado la estabilidad monetaria, han minado drásticamente la ya frágil economía de Venezuela, indicó el informe.

“Las políticas de distorsión de los precios, incluidas las nacionalizaciones y las restricciones a las importaciones, han dado como resultado condiciones económicas extremas. Existe un riesgo sustancial de que la agitación civil se salga de control”. 

El documento explicó que a economía venezolana ha sido sofocada por un flagrante desprecio por el imperio de la ley y el principio del gobierno limitado. El sector privado ha sido severamente marginado por impedimentos institucionales relacionados con la invasión del gobierno al mercado. El sistema judicial se ha vuelto más vulnerable a la interferencia política, y la corrupción es frecuente.

Antecedentes

Después de décadas bajo un régimen militar generalmente benévolo, la era democrática moderna de Venezuela comenzó en 1959. Bajo el fallecimiento de Hugo Chávez, presidente de 1999 a 2013, y su sucesor, el actual presidente Nicolás Maduro, el poder ejecutivo ha ejercido un control cada vez más autoritario.

Los venezolanos gozan de pocas libertades civiles y poca libertad económica. El crimen violento es desenfrenado. Miembro fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo probadas del mundo y depende en gran medida de los ingresos petroleros, que representan casi todas las exportaciones y la mitad de los ingresos del Estado. La producción ha caído debido a la mala administración gubernamental de la petrolera.

Imperio de la Ley

Las expropiaciones, las instituciones públicas débiles y la falta de independencia judicial socavan los derechos reales de propiedad. Las políticas económicas del gobierno, en particular los controles monetarios y de precios, han aumentado considerablemente las oportunidades de corrupción, actividad de mercado negro y colusión entre funcionarios públicos y redes de delincuencia organizada. Las tasas de espiral de delitos violentos han alentado la emigración de trabajadores calificados.

Interferencia

La interferencia burocrática ha socavado severamente la eficiencia regulatoria y el crecimiento de la productividad. El mercado de trabajo sigue rigidamente controlado y obstaculiza severamente la creación dinámica de empleo. Aunque el banco central no emitió ninguna estadística oficial de inflación en 2016, un grupo de expertos de Caracas (CENDA) ha estimado que la inflación anual es de más del 600 por ciento, impulsada por la severa escasez de bienes importados.

Mercado abierto

El comercio es moderadamente importante para la economía venezolana; El valor de las exportaciones y las importaciones tomadas en conjunto equivale al 37 por ciento del PIB. La tasa arancelaria promedio aplicada es del 9,7 por ciento. Numerosas políticas gubernamentales desalientan la inversión extranjera, y las empresas estatales distorsionan significativamente la economía. El sistema financiero sigue estorbado por la interferencia del Estado y la incertidumbre sobre la dirección de las políticas económicas.

Venezuela se encuentra último puesto de la región (32), superado incluso por Cuba (31).