Nuestra Óptica / Estar en la lista Clinton no es ningún privilegio; escrito por @lodicetodo

Gerónimo Figueroa Figuera / CNP: 569

La llamada lista Clinton donde el gobierno de Estados Unidos metió al vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami, no es ningún privilegio. En ella aparecen todos los que están relacionados con el narcotráfico y lavado de dinero proveniente de la corrupción. En ella están los grandes capos como el chapo Guzmán, recientemente extraditado a Estados Unidos. Según el Departamento del Tesoro, por ahora la sanción contra El Aissami es la congelación de cuentas bancarias y propiedades de bienes y raíces que tenga en las tierras del Tío Sam, pero si la justicia penal determina que hay méritos para la detención se emitiría un pedido de extradición y una orden captura a  nivel internacional a través de Interpol.

La inclusión de Tareck El Aissami en la la llamada lista Clinton por parte del Departamento del Tesoro de los EE.UU por estar presuntamente ligado al narcotráfico y lavado de dinero, pudiéramos decir que es como la olla cuando explota la tapa y la manda bien largo al carajo. También fue declarado culpable Samark José López Bello, quien aparece como socio y cómplice del Aissami en las empresas que ambos tienen registradas en varios países. El 14 de febrero   las autoridades del  imperio dijeron que estas dos personas tienen 13 empresas registradas en varios países del mundo que eran  utilizadas para el lavado de dinero y conspiración contra el sistema financiero de EE.UU.

Cinco de esas empresas están radicadas en Miami y ya todos sus bienes fueron congelados, mientras que las 8 restantes están ubicadas en Londres, Panamá, Venezuela y Europa.  Igualmente la medida contempla la prohibición de hacer transacciones comerciales con empresas o ciudadanos estadounidenses residenciados en cualquier parte del mundo. Las penas para las empresas que violen esta ley serían de 10 mil millones de dólares de multa y diez años de prisión para los dueños. Mientras que para las personas naturales las sanciones serían de hasta 5 millones de dólares  y pena por cinco años de cárcel.

Según las investigaciones adelantadas por el FBI y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos de Norte América, las empresas existentes para lavar dinero proveniente del narcotráfico propiedad de El Aissami y su socio, serían aproximadamente cien en todo el mundo y estarían ubicadas en Europa y en los países del llamado grupo ALBA, integrado por Bolivia, Ecuador, Nicaragua y El Salvador, donde pudieran existir muchos funcionarios gubernamentales de alta jerarquía implicados como cómplices, por considerar que por esos países pudiera pasar con facilidad toda  la droga que sale de Venezuela rumbo a Europa y Estados Unidos.

También informó el Departamento del Tesoro de EE.UU que la investigación por narcotráfico y lavado de dinero contra El Aissami se inició hace aproximadamente cuatro años y aunque son expedientes diferentes, las autoridades de Estados Unidos consideran que en el caso de los pasaportes presuntamente entregados en la embajada de Venezuela en Irán a presuntos miembros del terrorismo islámico pudieran estar relacionados. Es importante aclarar que Samark José López Bello a comienzos del gobierno de Hugo Chávez trabajo como funcionario de la gobernación de Mérida y hoy vive como un próspero empresario en los Estados Unidos, teniendo que demostrar como adquirió esos capitales.

Ahora bien, para que el gobierno de Estados Unidos haya dado el paso de acusar públicamente al segundo hombre al mando del régimen de Nicolás Maduro, tiene que tener pruebas muy contundentes. Igualmente se informa que los cuerpos de inteligencia de los Estados Unidos habrían informado de las conclusiones de estas investigaciones al presidente Barack Obama, pero este habría preferido no actuar porque estaba por medio el proceso de paz que se adelantaba en Colombia entre las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos, donde el régimen chavo-madurista era un acompañante de buena voluntad.

Fuentes confidenciales confiables aseguran que de comprobarse que Barack Obama hubiese actuado privilegiando lo político para beneficiar los acuerdos de paz entre los terroristas de las FARC y el gobierno colombiano, en perjuicio de las acciones para combatir ese terrible mal del narcotráfico, en un futuro no muy lejano pudieran abrirle un juicio por encubrimiento y denegación de funciones al expresidente de EE.UU. En todo caso, eso es un peo interno que tienen que resolver los gringos en la tierra del imperio.