El primer trasplante de cabeza humana ocurrirá en diciembre de este año

La operación podría tomar hasta unas 36 horas e involucraría a más de 150 cirujanos. El cuerpo podría venir de un donante con muerte cerebral y se necesita enfriar y mantener el suministro de sangre alrededor del cuerpo del donante y de la cabeza del receptor.

Una vez enfriada, la cabeza del receptor se separará lentamente de su cuerpo -lo que implica cortar la médula espinal- para que pueda ser unida al cuerpo del donante. Los médicos tendrán menos de 60 minutos para volver a conectar la cabeza y pegar la médula espinal con una sustancia llamada Polietilenglicol.

Valery Spiridonov tendrá que ser mantenido en un coma médicamente inducido por un período de tres a cuatro semanas, mientras que sus nervios de la médula espinal son estimulados con electricidad para que comiencen a funcionar otra vez.

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En una entrevista para el portal británico Daily Mail, el paciente dijo que estaba consciente de los riesgos de la cirugía.

“Son múltiples. Ni siquiera podemos imaginarnos exactamente qué puede salir mal, pero tengo miedo de que no pueda vivir lo suficiente como para ver que ocurra en otra persona”.

La opinión de la comunidad médica esta dividida sobre este tema. Mientras que algunos creen que la cirugía podría ser la clave de la inmortalidad, otros opinan que el paciente podría volverse loco o hasta morir. Teóricamente, cada paso del procedimiento es posible, pero una médula espinal humana nunca ha sido reenganchada con éxito.

¿Qué puede salir mal?

Si el cuerpo llega a rechazar la cabeza del paciente, éste se despertaría de la cirugía sin la posibilidad de mover el cuerpo donado y eventualmente, podría sofocarse al no poder respirar por si mismo.

Eso fue exactamente lo que ocurrió hace 45 años, cuando se realizó el primer trasplante de cabeza en un mono. Como el cuerpo rechazó la cabeza, la médula espinal nunca fue conectada, y el animal nunca pudo respirar por si solo.

Sin embargo, el doctor Sergio Canavero y unos investigadores de la Universidad Médica de Harbin en China realizaron un procedimiento similar con un simio el año pasado y fue declarado como exitoso.

El neurocirujano conectó la cabeza del mono sin infligir daño cerebral. El animal, sin embargo, solo fue conservado con vida durante 20 horas tras haber realizado el procedimiento por razones éticas.

La tecnología de fusión de la espina dorsal también se probó en ratones y, según los informes, les permitió recuperar la función motora a medida que las fibras nerviosas críticas vuelven a crecer después de la cirugía.