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Caso La Grita: ¿persuadidos por una fanática religiosa ante presunto fin del mundo?

El fin del mundo llevó a más de 15 personas a participar en un presunto retiro espiritual en las montañas de los Andes de Venezuela. Este pasado 22 de agosto un grupo heterogéneo de venezolanos se aventuraban dentro del Parque Nacional Juan Pablo Peñaloza, entre los estados Táchira y Mérida, impulsados por el temor a encontrarse cara a cara con el final de la humanidad, estimado por muchos de ellos para mediados del mes de septiembre de 2022.

«Se habla de un grupo de personas de diferentes edades, entre ellas una menor de ocho días de nacida. Presuntamente se informa que habían acudido a un retiro religioso de cuatro días y para la fecha ya se han cumplido 16 días», detalló Yesnardo Canal, director de Protección Civil Táchira.

Rosa Edilia García, una mujer religiosa «apasionada» de 57 años, y líder del grupo que emprendió este viaje, persuadió al parecer a sus seguidores para escapar de la terrible devastación que se avecinaba contra la humanidad. Y es que según las visiones que presuntamente la divinidad le concedía, «Cristo lloraba lágrimas de sangre» ante el trágico rumbo que había tomado el género humano.

Familiares cercanos y vecinos le dijeron al portal tachirense que la mujer es una «religiosa apasionada» y «fuera de lo común». «Mandaba a la gente a confesarse, a ir a misa y a rezar. Decía que muchas cosas malas venían, que el mundo se iba a acabar», contó una persona entrevistada por La Nación.

Su invitación trascendió más allá de participar en el sacramento de la confesión y  acudir a misa. García invitó a sus seguidores al «encuentro» con la Virgen María, adentrándose durante cuatro días en el corazón de los páramos que conforman el área mencionada.

Quién es Rosa Edilia García, la mujer que habría liderado el supuesto retiro espiritual en La Grita?

De acuerdo con una investigación del diario La Nación, Rosa Edilia García participaba en un grupo de oración de la Iglesia católica, pero desde hace algunos años se apartó de las actividades para formar un movimiento propio que llamó “Siguiendo a Jesús”.

Los lugareños consideran que el fanatismo religioso de Rosa pudiera haberla “desequilibrado” mentalmente. El diario La Nación menciona en una nota que al parecer algunos hermanos ya habían advertido esta situación desde hace algunos meses. 

Así rezan algunas versiones de pobladores, aún no confirmada por las autoridades, quienes conocían de cerca el pensamiento y accionar de García. 

Fin del mundo en septiembre

Una nota del diario La Prensa de Táchira reseñó que durante la reuniones de oración, Rosa aseguraba que a una de las jóvenes que ahora está desaparecida se le “había metido un espíritu”, pero que ella la ayudaría a expulsarlo de su cuerpo a través de diversos rezos.

“Ahí los fue envolviendo poco a poco, a tal punto de que le cambiaron la mentalidad de hacerles creer que en septiembre el mundo se acababa”, expresó el familiar.

De acuerdo con esta versión, Rosa habría convencido al grupo de buscar refugio en las montañas del parque nacional Juan Pablo Peñaloza alegando que una virgen se le apareció y le indicó que el mundo se acabaría en septiembre.

«Es bien sospechoso lo que se viene presentando con estas familias»

«Es bien sospechoso lo que se viene presentando con estas familias (…). Hay varias versiones, no sabemos cuál es la certera hasta que los organismos encargados hagan la investigación correspondiente», apuntó el alcalde del municipio tachirense de Jáuregui, Juan Carlos Escalante.

El parque Juan Pablo Peñaloza es un área protegida de 752 km², la cual debido a su naturaleza, goza de una importante fuente de abastecimiento de aguas. Es en este refugio montañoso donde hace más de 18 días, e impulsados por la divinidad, 16 personas desaparecieron sin dejar rastro alguno. Eso sí, despertando en el imaginario colectivo un vasto número de teorías conspirativas.

Y es que tanto tiempo ha pasado y no se han registrado indicios de la ubicación de los desaparecidos, que despierta asombro en las autoridades la nula comunicación con sus familiares. Estos últimos consternados ante el poder de persuación de Rosa Edilia. Tal es el asombro de vecinos y allegados, que las hipótesis están a la orden del día. Muchos comentan que pudieron haber sido secuestrados por algún tipo de secta, otros presumen que habrían huído del país debido a la cercanía del punto de desapareción con la frontera colombiana. Inclusive, quienes no descartan una abducción alienígena también divulgan sus razones.

Lo cierto es que esta vez, la iniciativa de Rosa Edilia García parece haber excedido todos los límites. De acuerdo con versiones de aquellos que le conocen, esta impetuosa mujer estimulada por la religión, pertenecía al grupo de oración carismática. Pero, más tarde, se apartó de las actividades de esta corriente eclesiástica para formar un movimiento denominado «Siguiendo a Jesús», con prácticas similares a las que hoy inquietan a las autoridades.

El grupo extravíado por su parte, está conformado por personas de diversas edades, entre ellas una menor de ocho días de nacida. 

El director de Protección Civil del estado Táchira, Yesnardo Canal, confirmó que son 16 los desaparecidos en el municipio Jaúregui, de acuerdo con el recuento realizado por allegados. 

(Lea también: Mons. González de Zárate pidió a la Virgen del Valle protección para los migrantes venezolanos)

«Dios no nos quiere fanáticos»

Más allá de las consecuencias, muchos pobladores coinciden en el terrible perjuicio que puede ocasionar el fanatismo religioso. El padre Jesús Mora Calderón, párroco de la Basílica Menor del Espíritu Santo de La Grita, advirtió que «hay que tenerle miedo a los fanáticos, porque un fanático puede hacer mucho daño».

Una vez que lamentó la desaparición de las 16 personas, una frase contundente definió la postura de la iglesia católica local ante este hecho: «Dios no nos quiere fanáticos», sentenció Mora Calderón.

El obispo de la Diócesis de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta, precisó que ninguna parroquia de Jáuregui ha promovido un retiro espiritual de esta naturaleza. El prelado señaló que «algunos de ellos son miembros de grupos de apostolados, pero no se puede decir que el grupo de apostolado a la renovación carismática son los que están organizando este tipo de cosas, todo es una responsabilidad propia de algunas personas».

«El hecho de que las personas estén o hayan estado vinculadas a la Iglesia no significa que sea un acto, según lo que están diciendo, que depende de las parroquias, que era un retiro o jornada de convivencia, eso no es así. Ninguna de las parroquias de La Grita ha organizado algo así», puntualizó Moronta.

Yenardo Canal, hizo alusión a García y expresó que «la ciudadana que los capta es conocida por la comunidad y por los párrocos de la municipalidad». Sin embargo, especificó que «cuando se establece una planificación de un retiro religioso debe ser del conocimiento de la iglesia y en este caso no es así».

Claves del operativo de búsqueda 

Las autoridades instalaron puntos de control en varias zonas para lograr dar con el paradero de estas 16 personas. Al tiempo que se han desplegado drones y la comisión canina para profundizar labores de restreo y búsqueda. En este sentido, las temperaturas en las montañas descienden a los cuatro grados centígrados, lo que maximiza la alerta en los organismos de rescate.

El jefe de seguridad ciudadana de la Gobernación del estado Táchira, Wilman Rivera Torres, informó el pasado 5 de septiembre, que la Fiscalía No. 22 y 27 del Ministerio Público es la encargada de la investigación que se realiza en conjunto con el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC).

El alcalde del municipio Jaúregui, Juan Carlos Escalante, se muestra preocupado y espera una señal de los desaparecidos. Aclaró que la intensa búsqueda no se debe a que alguno de estos ciudadanos sea un delincuente o está solicitado ante las autoridades.  «Solo queremos saber de ustedes. Nos tienen preocupados, tienen a toda la ciudad y quizás a todo el Táchira en zozobra», expresó.

Hoy La Grita, una población de vocación agrícola y tradición ampliamente católica por ser la cuna del San Cristo, clama atribulada por la aparición de estos miembros de familia, padres, madres, hijos y hermanos que acudieron al llamado de encuentro con Dios y ante la necesidad de protección, aunque para una parte de la opinión pública tan sólo fueron manipulados.

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