martes, abril 16, 2024
25.7 C
San Carlos

Estonia: rencilla con la UE socava fondo de armas para Ucrania

Desde la invasión rusa a Ucrania, en febrero de 2022, la Unión Europea (UE) ha apoyado de forma unánime a Kiev, mostrando una unidad poco usual y sumamente bienvenida.

Sin embargo, el medio Politico informó este martes (28.03.2023) que el pequeño Estado báltico de Estonia estaría levantando ampollas en Bruselas por pedir que se le reembolsen los costos de equipamiento militar nuevo en lugar del verdadero valor del equipo que Tallin envió a Ucrania.

Si bien esto no va en contra del reglamento del uso del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (EPF, por sus siglas en inglés), según Politico, Estonia habría hecho esto muchas veces más que otros miembros comunitarios. 

«Estonia sigue las reglas el EPF»

La respuesta oficial de Estonia no se hizo esperar. El Ministerio de Defensa se apresuró a decir que el país báltico sigue las reglas del EPF, y subrayó que Tallin solo había pedido reembolso por equipamiento nuevo cuando la producción se había interrumpido y era esencial reemplazar esas reservas para mantener sus capacidades. 

Estonia es uno de los aliados más ferreos de Kiev en la guerra contra Rusia.

«Apoyar a Ucrania no es una competición», se lee en el comunicado. «Hay mucho más en juego: repeler la agresión en el siglo XXI en Europa y preservar nuestra arquitectura de seguridad», concluye la declaración oficial.

Por su parte, el martes, Ucrania volvió a agradecer a Tallin su apoyo, en una aparente muestra de solidaridad. «El ejemplo estonio de invertir en la seguridad de Europa es inspirador. La ayuda militar de Estonia a Ucrania ya supera el uno por ciento del PIB del país», tuiteó el ministro de Defensa de Ucrania.

El fondo podría quedarse sin dinero

Entonces, si Estonia siguió las reglas y Ucrania está contenta, ¿por qué generó tanta controversia?

En opinión de Luigi Scazzieri, del Centro para la Reforma Europea (CER, por sus siglas en inglés), el problema radica en que Tallin está aprovechando la oportunidad para modernizar sus reservas con ayuda de fondos europeos, en lugar de usar medios propios, algo que otros miembros no estarían haciendo.

Algunos países del bloque comunitario se molestan, sobre todo, porque si todos pidieran que se les reembolse equipamiento militar nuevo, el fondo rápidamente se quedaría sin dinero, dice a DW.  

El año pasado, los 27 Estados miembros acordaron ayudar a armar a Kiev reembolsando parcialmente a los países por el equipamiento militar que enviaran de sus propias reservas.

«Reglas no son suficientemente claras»

Scazzieri cree que las reglas en torno a los reembolsos no son suficientemente claras: «El peligro es que, sin reglas claras, se pueda socavar el consenso político de un instrumento muy importante». Y el hecho de que este tipo de gastos no vengan incluidos en el presupuesto principal conlleva riesgos de transparencia, agrega.

Públicamente, los funcionarios de la UE y los Gobiernos de los Estados miembros suelen presentar el fondo EPF como un ejemplo de la unión del bloque y de su apoyo incondicional a Ucrania. No obstante, Scazzieri asegura que tras bambalinas siempre ha habido tensiones, e incluso en público, y recuerda las críticas a Alemania en torno al envío de tanques.

Sin embargo, Scazzieri está convencido de que el impacto negativo del actual conflicto podría ser mucho mayor que el de otros previos, en caso de que se llegara a romper el consenso sobre el EPF.

(vt/ers)

Ultimas Noticias