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El gran año de la princesa Leonor en el que todo cambió

La heredera al trono ha vivido un 2023 que ha supuesto un antes y un después: se ha graduado, ha comenzado su formación militar, ha jurado la bandera, se ha comprometido con la Constitución y ha llegado a la mayoría de edad

POR BEATRIZ CASTRILLO Via Hola

La princesa Leonor está a punto de cerrar un año excepcional en su vida, en el que ha vivido muchos cambios y ha dado el mayor paso institucional hasta la fecha. Ha finalizado sus estudios de bachillerato, ha entrado en el Ejército, ha jurado la bandera, ha cumplido los 18 años y se ha comprometido con el país ante las Cortes Generales con su juramento de la Constitución con lo que dijo sí al destino que tiene marcado desde la cuna como futura Reina. Unos retos importantes que ha afrontado con ilusión y responsabilidad pues según dijo “soy consciente de cuál es mi deber” a la vez que pedía a los españoles que confiaran en ella. 

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La primogénita de los reyes Felipe y Letizia empezó enero desde Gales (Reino Unido) donde ha permanecido durante dos cursos haciendo bachillerato internacional en el UWC Atlantic College, en el que ahora mismo se forma en esos mismos estudios la infanta Sofía y en el que se graduó el 20 de mayo en una ceremonia en la que estuvo arropada por sus padres y su hermana. Dos meses más tarde, en marzo, se anunció que en agosto comenzaría su formación militar en los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire y que duraría tres años. 

El Consejo de Ministros aprobó el 14 de marzo un real decreto que regula la carrera castrense de la primera en la línea de sucesión al trono con un itinerario específico para ella que la permitirá estar tres años en lugar de cinco. Una nueva etapa vital que la Princesa de Asturias acogió con “interés e ilusión”. En un futuro, cuando sea jefa de Estado y según recoge la Constitución, Leonor de Borbón será el mando supremo de las Fuerzas Armadas con el empleo de capitana general.

Princesa Leonor

Desde agosto, y tras pasar el verano en Mallorca donde disfrutó de planes con la Familia Real y de excursiones, la Princesa permanece en la Academia General Militar de Zaragoza del Ejército de Tierra. Ha superado la fase de acogida, orientación y adaptación a la vida castrense, se ha formado como combatiente, ha participado de su primera gran ceremonia como dama cadete: la entrega de sables,  donde uno de sus compañeros de segundo curso le entregó una espada, simbolizando así el compañerismo y tutela que debe existir entre el veterano y el novato. Todos estos actos fueron la antesala a la jura de bandera que tuvo lugar el 7 de octubre en el Patio de Armas de la General. Con uniforme de época, la cadete Borbón Ortiz  besó la histórica enseña como símbolo del juramento y la promesa de defender España aún a costa de la propia vida, un acto trascendental en su vida militar que estuvo precedido por la ofrenda floral a la Virgen del Pilar.

Su estreno como militar en el Día de la Hispanidad

Donde se vio a Leonor brillar como militar fue en el desfile del 12 de Octubre. Vistió por primera vez el uniforme de gala del Ejército de Tierra. Su aplomo, su seguridad, sus saludos a las autoridades y el homenaje a los caídos fueron de lo más aplaudidos. Posteriormente, se estrenó en la recepción en el Palacio Real convirtiéndose así en protagonista del besamanos en el que no se cambió de ropa y prefirió vestir de dama cadete en formación en lugar de Princesa. La heredera a la Corona participó en sus primeros corrillos en los que se mostró muy cercana y encantadora y donde confesó que le gustan las asignaturas de Ciencias. 

Su entrada en las Fuerzas Armadas ha sido uno de los acontecimientos más importantes de estos doce meses para la princesa Leonor, pero no el único. En  mayo tuvo lugar la Confirmación de la infanta Sofía que juntó a los Reyes, a la Princesa y a tres de sus abuelos. La reina Sofía, Paloma Rocasolano y Jesús Ortiz, muy cariñoso con la heredera, estuvieron acompañando a la segunda en la línea de sucesión al trono en una jornada cargada de buena sintonía y de gestos de gran complicidad. 

En julio, la primogénita del monarca entregó los Premios Princesa de Girona donde se mostró exultante ante los momentos que iba a vivir en unos meses. “En mi caso, tengo casi dieciocho. Acabo de terminar el bachillerato y estoy a punto de iniciar una nueva etapa con un periodo de formación militar. Y, más allá de mi responsabilidad, estoy contenta porque sé cuánto valoran los españoles a nuestras Fuerzas Armadas. Es un momento importante en mi vida y me siento con muchas ganas, y convencida, de seguir aprendiendo y entregando mi mejor ánimo en fortalecer valores con los que he crecido”. 

Sin duda alguna, si hay un mes que ha sido importante para la Princesa de Asturias ese ha sido octubre. Además de la Fiesta Nacional, acudió por última vez como menor de edad a la ceremonia de entrega de premios que llevan su nombre en Oviedo y que en un futuro presidirá en solitario. A días de llegar a la vida adulta dijo en su discurso que: “El día 31 cumplo 18 años y tendré el honor de jurar la Constitución, con lo que eso significa para mí personal e institucionalmente. Lo que puedo decirles es que entiendo muy bien y soy consciente de cuál es mi deber y de lo que implican mis responsabilidades”. 

Un día para la Historia

El gran día en la vida de la futura Reina llegó  el 31 de octubre cuando cumplió 18 años y juró la Constitución en el Congreso ante las Cortes Generales en una ceremonia breve, pero muy solemne. Tal y como contempla el artículo 61 de la Carta Magna juró desempeñar sus funciones, las leyes y fidelidad al Rey. Perfecta con un traje blanco hecho a medida, la heredera llegó al Palacio de la Carrera de San Jerónimo de Madrid en un Rolls Royce antiguo junto a su hermana. En el Hemiciclo recitó de viva voz su compromiso con la nación ya como adulta y futura jefa de Estado y recibió una gran ovación por parte de los parlamentarios, puestos en pie, de casi cuatro minutos. Tras ello, la impusieron las medallas del Congreso y del Senado.

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Antes de acudir a una recepción privada en el Palacio del Pardo con la Familia Real, la familia del Rey la la familia de la Reina, la princesa de Asturias acudió al Palacio Real donde en el Salón de Carlos III fue condecorada por su padre con el collar de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, la más alta distinción civil que puede ser otorgada en España y donde dijo: “Me he comprometido solemne, formal y públicamente con nuestros principios democráticos y con nuestros valores constitucionales, que asumo plenamente. Y he contraído una gran responsabilidad con España ante las Cortes Generales, que espero corresponder con la mayor dignidad y con el mejor ejemplo (…) Me debo desde hoy a todos los españoles, a quienes serviré en todo momento con respeto y lealtad. No hay mayor orgullo. En este día tan importante -que voy a recordar siempre con emoción- les pido que confíen en mí, como yo tengo puesta toda mi confianza en nuestro futuro, en el futuro de España”.

Un mes después de su jura ante el Congreso, la Princesa acompañó a sus padres en este mismo escenario a la apertura solemne de la legislatura y hace tan solo unos días la veíamos en el Pirineo aragonés realizando su instrucción militar de montaña y esquí junto al resto de sus compañeros de la Academia de Zaragoza antes de comenzar sus vacaciones de Navidad, un tiempo de reencuentros en casa antes de arrancar 2024. 

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