Lula desmiente acusaciones y dice que está siendo «masacrado»

Sao Paulo, 14 de marzo 2017.- En su primera declaración como reo en el escándalo de corrupción Lavacoches, el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva dijo este martes ante una corte en Brasilia que las acusaciones en su contra por obstrucción de la justicia son falsas y que hace tres años que está siendo víctima de una «masacre».

El exmandatario se defendió diciendo que es acusado a partir de «ilaciones» y que no existe un empresario ni un político, que tenga coraje de decir que un día le dio o recibió dinero suyo.

«Hace más o menos tres años, doctor, que estoy siendo víctima, diría que de casi una masacre. Creo que todos aquí tienen la visión de que un ciudadano que fue presidente de la República de repente es sorprendido por titulares de diarios y de la televisión todos los días, todo el santo día, en el desayuno, en el almuerzo, en la cena, alguien insinuando que tal empresario hará una confesión y acusará a Lula, que el diputado tal va a confesar y acusará a Lula. Ahora van a detener a fulano, ahora agarran a Lula, capturaron a Bumlai (amigo de Lula) que delatará a Lula, encarcelaron a Delcídio (exsenador), que entregará a Lula, detuvieron al Papa, van a delatar a Lula, Estoy esperando pacientemente», dijo el exmandatario al responder al juez Ricardo Leite sobre su caso.

Lula es uno de los siete reos en una acción penal que investiga la sospecha de obstrucción de los trabajos de la operación Lavacoches sobre el que es considerado el mayor caso de corrupción de la historia de Brasil. La trama, que envuelve a políticos de todos los partidos, fue el motor de la destitución de la expresidenta Dilma Rousseff, del fin de trece años de Gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), y ha paralizado a la economía al envolver a algunas de las principales empresas del país, como Petrobras y la constructora Odebrecht, entre otras.

Lula es acusado en esta investigación, abierta en julio pasado, de tratar de convencer al exdirector de Petrobras, Nestor Cerveró, de no hacer un acuerdo de delación para reducir su sentencia. Según las investigaciones Lula habría intentado convencer a Cerveró por intermedio de amigos como el ganadero José Carlos Bulai y su hijo, Mauricio Bumlai, el exsenador petista, Delcídio do Amaral, y del banquero André Esteves, socio del BTG Pactual, mayor banco de inversiones de Brasil.

Lula informó de que no conocía a Cerveró y que los nombramientos en Petrobras eran de técnicos, aprobados por el Consejo de Administración de la empresa. Sobre Bumlai, su amigo, afirmó que lo respeta pero que nunca trató de negocios con él. El político dijo estardolido con el expetista Delcidio Amaral, que lo acusó de conocer la trama de corrupción. Sus abogados argumentan que Amaral fue presionado por la policía con la amenaza de prisión, e incluso tortura, antes de esa confesión.

«¿Usted sabe lo que es levantarse todos los día imaginando que la prensa está en la puerta de su casa porque me van a mandar a la cárcel?”, le replicó Lula al juez. El exsindicalista dijo que le ofendía profundamente que traten el partido que fundó como una «organización criminal», y declaró que su Gobierno fortaleció las instituciones de Brasil.

El petista afirmó también que no está en contra de la Lavacoches y que está a favor de la lucha contra la corrupción. «Estoy en contra de execrar», señaló, agregando que quiere pruebas. «Quiero que alguien diga cuál fue el crimen que cometí. Tengo 71 años y ya me cansé de ver a la instituciones que ayudé a crear desde la Constituyente (1985) devaluadas. Siempre valoré el Ministerio Público y el Poder Judicial», destacó.

Lula, candidato y favorito

Lula cerró su declaración de 45 minutos diciendo que seguirá incomodando a sus opositores, pese a todas las noticias negativas en su contra . «Voy a matarlos de rabia, porque en todas las encuestas apareceré al frente», dijo el político, que ya anunció que será candidato, lo que debe confirmarse si no es juzgado y condenado durante las investigaciones. Pese al escándalo, Lula se mantiene favorito en todas las encuestas a las elecciones presidenciales, previstas para el próximo año, con un 30% de intención de voto, según el sondeo realizado en febrero por la Confederación Nacional de Transportes (CNT).

El lunes, el dueño de la empresa Odebrecht, Emilio Odebrecht, declaró a la justicia brasileña que las donaciones ilícitas en las campañas electorales y los fondos en negro existen desde los tiempos de su padre, Norberto, que fundó la constructora en 1944. Odebrecht es una multinacional con brazos en países de América, África e incluso Europa, en los que se ha comprobado que replicaba el método brasileño. Su expresidente, Marcelo Odebrecht, se encuentra preso en Curitiba hace casi dos años, por el escándalo Lavacoches.

El miércoles centrales sindicales y movimientos sociales realizarán un paro general contra el Gobierno de Michel Temer, al que no reconocen como legítimo, y en apoyo a Lula y a Dilma Rousseff, que se encuentra de viaje Europa.